BIOGRAFÍAS

 

Nació en Guaymas, Sonora, el 25 de septiembre de 1877. Sus padres fueron Plutarco Elías Lucero y María de Jesús Campuzano. Huérfano de madre a los cuatro años, vivió con sus tíos políticos, María Josefa Campuzano y Juan Bautista Calles, de quien adoptó el apellido.

En 1894 se recibió de maestro y se dedicó al magisterio. Llegó a ser inspector de escuelas e incursionó en el periodismo. En 1899 contrajo nupcias con Natalia Chacón Amarillas, con quien procreó una numerosa familia. Desde muy joven adoptó claros principios ideológicos y abrazó ideas revolucionarias. Se afilió al Club Verde y colaboró en el periódico Siglo XX y en la Revista Escolar con publicaciones contra el régimen porfirista.

El profesor Plutarco Elías Calles, sentado a la izquierda,
en Guaymas, Son., 1899

 

Plutarco Elías Calles, al centro, durante la etapa
pre-constitucionalista, 1915

 

Su vida política se inició en 1910 cuando se unió al maderismo. En 1912 combatió el levantamiento de Pascual Orozco y al triunfo del movimiento fue nombrado comisario de policía de Agua Prieta. Con el grado de teniente coronel tuvo a su cargo la Jefatura de Operaciones Militares en la zona noroeste del estado de Sonora. Tras el asesinato del presidente Francisco I. Madero en 1913, se levantó en armas en contra del cuartelazo de Victoriano Huerta y participó en el Plan de Nacozari que desconocía al gobierno usurpador. Posteriormente, defendió las plazas de Naco y Agua Prieta contra las fuerzas de Francisco Villa y obtuvo el grado de general brigadier por su actuación.

Gracias a su desempeño, Venustiano Carranza, primer jefe del Ejército Constitucionalista, lo nombró gobernador y comandante militar del estado de Sonora, cargo que ocupó de 1915 a 1919.

Su gobierno resultó ser un laboratorio regional del programa político que más tarde implementaría a nivel nacional. En su decreto Tierra y libros para todos, mostró una preocupación por resolver los problemas sociales de la entidad. Calles dispuso el establecimiento de escuelas en comunidades apartadas donde hubiera por lo menos veinte niños en edad escolar y obligó a los propietarios de minas y fábricas a instalar escuelas para sus trabajadores.  Fundó la escuela Normal de Maestros y la escuela de Artes y Oficios Cruz Gálvez para huérfanos de la revolución, sin distinción de partido. Además, se anticipó a lo prescrito por la Constitución de 1917 al establecer el derecho de asociación de los obreros y el salario mínimo. Prohibió la venta y consumo de bebidas embriagantes.

Plutarco Elías Calles, gobernador del estado de  Sonora,  con alumnas de la Escuela Cruz Gálvez. Lo acompañan Adolfo de la Huerta, Concepción Núñez, directora de la escuela, y Anastasio Castañeda,  profesor de música. Palacio de Gobierno, Hermosillo, Son., 1918

 

Plutarco Elías Calles, Luis L. León y Abelardo L. Rodríguez, al
fondo, en la firma
del Plan de Agua Prieta, Son., 1920

 

En mayo de 1919 el general Calles fue designado secretario de Industria, Comercio y Trabajo por el presidente Carranza. Debido a las diferencias entre Carranza y Obregón, en abril de 1920 el grupo sonorense integrado por Obregón, Calles y De la Huerta, proclamó el Plan de Agua Prieta que desconocía al gobierno carrancista. A la muerte de Carranza en Tlaxcalantongo, Puebla, el general Calles ocupó el cargo de secretario de Guerra y Marina durante el interinato de Adolfo de la Huerta y fue secretario de Gobernación en el gabinete del presidente Obregón.     

Una vez sofocada la rebelión encabezada por Adolfo de la Huerta en la lucha por la primera magistratura, Plutarco Elías Calles obtuvo el triunfo en las elecciones al vencer a su oponente Ángel Flores.

Como presidente electo viajó a Europa a finales de 1924 para establecer contacto con los jefes de Estado de Alemania y Francia y para estudiar la organización económica y social de aquel continente.  De ahí se trasladó a Estados Unidos en donde visitó al presidente Calvin Coolidge.

El presidente electo, Plutarco Elías Calles, y el primer ministro de Alemania, Friedrich Ebert, Berlín, 1924

 

Plutarco Elías Calles rinde protesta como
Presidente de la República, 1924

 

 

Calles ocupó la Presidencia de la República de 1924 a 1928. Durante este periodo sentó muchas de las bases para la construcción del México moderno. Reorganizó las finanzas nacionales, lo que culminó con la fundación de la Comisión Nacional Bancaria y el Banco de México. Con el apoyo del secretario de Guerra y Marina, el general Joaquín Amaro, modernizó  al  Ejército Nacional para atender las necesidades de las nuevas instituciones del Estado. Creó la Dirección General de Pensiones Civiles y dio un gran impulso a la educación pública con la creación de la escuela secundaria y las Escuelas Centrales Agrícolas.

El presidente Calles entendió la solución a problema agrario como una acción integral: facilitó la dotación de crédito a través de la fundación del Banco Nacional de Crédito Agrícola, del Ejidal y del Cooperativo Agrícola; la dotación de aguas mediante la creación de la Comisión Nacional de Irrigación; y la organización de campesinos en cooperativas. Con la creación de la Comisión Nacional de Caminos y la Comisión Nacional de Irrigación, se construyó un gran número de obras de infraestructura como carreteras, presas y sistemas de irrigación. Su política obrera tuvo como principal base de apoyo a los trabajadores afiliados a la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM) y a su órgano político, el Partido Laborista Mexicano.

 

 

Gabinete del presidente Plutarco Elías Calles. De izq. a derecha,
Joaquín Amaro, José Manuel Puig Casauranc, Luis L. León,
Aarón Sáenz, presidente
Plutarco Elías Calles, Alberto J. Pani,
Luis N. Morones y Romeo Ortega.

 

Calles mostró una permanente preocupación por defender la soberanía nacional amenazada por reclamos derivados de la deuda externa y del aprovechamiento de los recursos petroleros por las compañías extranjeras. Durante su gobierno se obligó a las empresas a acatar la legislación mexicana. Esta decisión propició la amenaza de una invasión a México por parte de los Estados Unidos.

En esa coyuntura, Calles advirtió al presidente Coolidge que de no retractarse de esta acción, mostraría al mundo documentos muy comprometedores para Estados Unidos. En 1927 el embajador norteamericano, Sheffield, dejó el país y fue sustituido por Dwight Morrow, quien aplicó una política conciliadora entre México y las compañías petroleras.

Durante los dos últimos años de su gobierno, Calles enfrentó el conflicto religioso ocasionado por las protestas en contra de las disposiciones del gobierno respecto a la Iglesia Católica. Esta situación desembocó en la guerra cristera que duró varios años.

Ante el asesinato del presidente electo Álvaro Obregón, en 1928, Calles no cedió ante la presión de sus seguidores de reelegirse para el periodo presidencial. Se nombró presidente interino al secretario de Gobernación, Emilio Portes Gil. En 1929 Calles promovió la fundación del Partido Nacional Revolucionario con la confluencia de diversos sectores políticos. Con ello se dio inició a la institucionalización del gobierno revolucionario.

Ese  año, el general Calles volvió a ocupar la Secretaría de Guerra y Marina para combatir la rebelión escobarista, nuevamente la ocuparía durante el gobierno de Pascual Ortiz Rubio en 1931 y 1932. En 1933, en el gabinete de Abelardo Rodríguez, ocupó la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la presidencia del Consejo Ejecutivo de  los Ferrocarriles Nacionales de México.

El general Plutarco Elías Calles, al centro,  a su regreso a la ciudad
de México una vez sofocada la rebelión escobarista, 1929

 

Cortejo fúnebre con los restos del general Calles, saliendo de la casa
de Guadalajara
N° 104 rumbo al Panteón Civil de Dolores, 1945

 

 

 

 

De 1929 a 1935 su influencia en la vida política del país alcanzó tales dimensiones que este periodo de la historia de México se conoce como el Maximato, pues quien en gran medida marcaba la pauta de la política nacional era el Jefe Máximo de la Revolución, Plutarco Elías Calles. En 1936, a raíz de sus constantes críticas a las acciones del gobierno, en particular sobre la cuestión obrera, el presidente Lázaro Cárdenas decidió exiliarlo. Ese año Calles se trasladó a la ciudad de San Diego, California, donde radicó hasta 1941. Regresó a México durante el gobierno de Manuel Ávila Camacho. Falleció en la ciudad de México el 19 de octubre de 1945.